Progne · Inteligencia artificial para pymes
Agentes que atienden a tus clientes, hacen el papeleo y mueven tus programas — mientras tú haces tu trabajo.
El tiempo, a tu favor.
Qué hacemos
Tu empresa ya lo sabe todo: quién compra, qué cuesta, qué falta, qué urge. Lo sabe el correo, lo sabe el programa de gestión, lo sabe la cabeza de tu administrativa. Lo que no hay son las conexiones: cada dato vive en su isla, y cruzarlos es tu tarde entera.
Progne instala esas conexiones. Como sinapsis: pequeñas, invisibles, siempre despiertas. No es un sistema nuevo que aprender. Son las conexiones que tu negocio estaba esperando.
El proceso no se para por falta de ganas. Se para esperando a alguien.
Conexiones que estaban ahí, esperando.
El pedido se detiene en cada paso y espera a que alguien llegue. Cuando además hace falta un criterio que vive en la cabeza de otra persona, la espera se multiplica: localizarla, que venga, que decida.
No hay una máquina nueva: se ve que el camino real siempre fue corto. El día que los pasos se pilotan solos, la maraña entera se cae — porque solo la sostenía tu esfuerzo.
Una conexión. Corta, silenciosa, siempre despierta. El criterio deja de vivir en una cabeza y vive en el sistema: nadie tiene que venir a señalar nada.
Así se ve
No es un contestador ni un menú de opciones. Es un agente que conoce tu negocio, habla con tus clientes y resuelve — con tu tono y tus reglas. Elige un ejemplo:
Martes, 22:47. Nadie del taller tocó el móvil. La cita apareció sola en su agenda.
Dónde se nota
Un agente responde a tus clientes al momento — citas, dudas, presupuestos — a cualquier hora y con tu forma de hablar.
Registros, partes, facturas, recordatorios: lo repetitivo se hace solo, en plazo y sin errores que te hagan volver atrás.
Trabajamos con lo que ya usas — tu agenda, tu facturación, tu Excel. Nada de cambiar de sistema para empezar.
Si la IA te da pereza
No tienes que entenderla. Tú hablas de tu negocio; del resto nos ocupamos nosotros.
No cambias nada. Ni de programas ni de costumbres — se acopla a lo que ya usas.
Empezamos pequeño y reversible. Una sola cosa. Si no te devuelve tiempo, se apaga y no ha pasado nada.
Pruébalo tú
Una foto de una factura, un albarán, un ticket… La IA no lo escanea: lo entiende.
Demo con resultado de muestra — la lectura en vivo llega muy pronto. Tu archivo no sale de tu navegador.
Dinos qué haces y te decimos qué te quitaría más horas.
Demo con ejemplos precargados — la versión en vivo (muy pronto) analizará tu caso real. Mientras: hola@progne.ai y te lo mandamos desarrollado.
Atender clientes es la punta del iceberg. Las horas de verdad se van por dentro, en trabajo que nadie ve:
Por eso nuestra primera conversación no empieza por «ponte un chatbot» — empieza por cómo trabaja tu negocio por dentro.
Cómo trabajamos
Nos cuentas qué te roba horas. En tu idioma — de negocio, no de informática.
Precio fijo por resultado. No facturamos horas, ni te enterarás de lo que es un token.
Lo montamos, lo probamos contigo y nos quedamos manteniéndolo. Tú, a lo tuyo.
Con quién hablas
Progne soy yo, Héctor. Ingeniero, más de 25 años en la empresa — Director Industrial, CEO — y hoy empresario en Cantabria: los agentes que vendo son los mismos que uso en mi propio negocio. Partner de Anthropic. Si hablamos, hablas con quien construye.
Compras, producción, ventas y contabilidad por dentro — más de 25 años, no una presentación.
Llevo mi propio negocio: me pasan las mismas cosas que a ti, esta misma mañana.
Uso mis sistemas antes de instalárselos a nadie. Y hay un cliente industrial con esto funcionando desde 2026.
El primer paso es una frase
Cuéntanoslo en un email — dos líneas bastan. Te contestamos con ideas concretas para tu negocio, no con jerga.
hola@progne.aiTe contestamos el mismo día, y responde una persona.
Agente de IA en vivo — el mismo tipo que instalamos. No compartas datos sensibles · privacidad